Detector óptico de humo
El más usado. Detecta partículas de humo visibles. Va en oficinas, habitaciones de hotel, pasillos, salas de reunión y comercios.
Instalamos y mantenemos sistemas de detección y alarma de incendio en todo Uruguay: central, detectores de humo y temperatura, pulsadores manuales, sirenas y señalización, dimensionados según ocupación y riesgo, y listos para la inspección de la DNB.
Es el conjunto de detectores, pulsadores, sirenas y una central que los coordina para avisar de un incendio en sus primeros minutos. La detección identifica humo o temperatura; la alarma avisa a las personas para evacuar y activa otras acciones, como abrir puertas o cortar climatización.
Un sistema bien diseñado reduce el tiempo entre que empieza el fuego y que alguien actúa. Ese tiempo es lo que define si un incendio se apaga con un extintor o termina con el local cerrado.
La DNB lo exige en la mayoría de los locales con público, en hoteles, centros educativos y de salud, en edificios con garaje y en industrias y depósitos según superficie y carga de fuego.
El detector se elige por lo que va a pasar en ese ambiente cuando haya fuego, no por precio. Humo óptico para oficinas, pasillos y habitaciones; temperatura para cocinas, garajes y talleres donde el humo normal daría falsas alarmas; combinados o de haz para depósitos altos.
El más usado. Detecta partículas de humo visibles. Va en oficinas, habitaciones de hotel, pasillos, salas de reunión y comercios.
Reacciona a temperatura fija o a subida rápida. Para cocinas, garajes, lavaderos, talleres y salas de máquinas, donde hay humo o vapor sin incendio.
Un emisor y un receptor cubren hasta 100 m. Para depósitos, galpones y naves con techos altos donde los detectores puntuales no llegan.
Casos específicos: salas de calderas, GLP, procesos industriales. Se integran a la misma central.
Convencional para locales chicos y medianos (hasta unas 8 zonas): más barata, indica la zona donde saltó la alarma. Direccionable para hoteles, edificios grandes e industrias: identifica el detector exacto, permite programar acciones y facilita el mantenimiento.
| Criterio | Convencional | Direccionable |
|---|---|---|
| Superficie típica | Hasta 1.000–1.500 m² | Sin límite práctico |
| Qué indica | La zona (grupo de detectores) | El detector exacto |
| Cableado | Un lazo por zona | Un lazo para hasta 100–200 dispositivos |
| Costo inicial | Menor | Mayor |
| Mantenimiento | Localizar fallas lleva más tiempo | La central informa qué dispositivo falla |
| Ideal para | Comercios, oficinas, locales | Hoteles, edificios, industrias, salud |
La DNB revisa que el sistema esté en el proyecto técnico, que cubra todos los sectores exigidos, que los pulsadores estén en las salidas, que las sirenas se escuchen en todo el local y que la central tenga respaldo de baterías y esté señalizada. La referencia técnica es la norma UNIT 936 y, para diseño, la NFPA 72.
Observaciones frecuentes en inspecciones: detectores faltantes en depósitos o baños de uso interno, sirena que no se oye en el fondo del local, central sin cartel ni plano de zonas, y baterías agotadas. Todas se resuelven en una visita si el sistema está bien diseñado.
Lo probamos, reemplazamos lo que no responde y dejamos informe para la DNB. No importa quién lo instaló.
Pedir revisiónEl costo lo definen la cantidad de dispositivos (uno cada 60–80 m² en ambientes normales), el tipo de central y el cableado. Un local comercial de 100 a 300 m² con central convencional es un proyecto de pocos días; un hotel con central direccionable es una obra de semanas.
Cotizamos con planos o con visita. Incluimos central, dispositivos, cableado en canalización, programación, pruebas y planilla de zonas para la DNB. Te aclaramos aparte si hace falta obra civil o integración con otros sistemas.
Prueba funcional trimestral de al menos una zona, revisión completa anual con prueba de cada detector y cambio de baterías cada 3 a 4 años. Ese calendario es el que evita falsas alarmas y observaciones en la renovación.
Cada revisión deja un informe con los dispositivos probados, los reemplazados y las pendientes. Es el documento que el inspector pide ver cuando renovás la habilitación.
El detector identifica humo, temperatura o llama y se lo comunica a la central. La alarma es el aviso: sirenas, luces y, si corresponde, llamada o acciones automáticas. Sin alarma, la detección no sirve para evacuar.
Como referencia, un detector óptico cubre unos 60–80 m² en un ambiente de altura normal sin obstáculos. Pasillos, depósitos, techos altos y compartimentaciones cambian ese número. Se calcula en el proyecto.
Depende de destino, superficie y ocupación. Locales con público, hoteles, salud, educación, garajes e industrias casi siempre. Oficinas chicas a veces solo necesitan extintores y señalización. Te lo confirmamos con la dirección y el rubro.
No para la DNB. El sistema de incendio debe tener central específica, con respaldo, supervisión de lazo y señalización propia. Las alarmas de intrusión con sensor de humo no cumplen.
Un local comercial mediano con central convencional: 2 a 5 días. Un edificio u hotel con central direccionable: 2 a 6 semanas según cableado y cantidad de dispositivos.
Sí. Relevamos marca y estado, probamos cada dispositivo y proponemos reemplazos. Si la central está discontinuada, te decimos si conviene reemplazarla.
Cada instalación contra incendios se conecta con las demás: lo que exige Bomberos, lo que hay que mantener y lo que hay que enseñarle al personal. Trabajamos cada parte por separado o como proyecto integral.
Mandanos ubicación, tipo de inmueble, superficie aproximada y fotos si ya tenés equipos instalados. Con eso te damos una estimación realista, sin compromiso.
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